Roberto Rocca nació en Milán en 1922.  En su juventud, fundó con su padre, Agostino, Techint, en Italia, una compañía originalmente dedicada a la ingeniería y la construcción. En 1950 realizó un doctorado en Ingeniería Metalúrgica en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) y dedicó más de 50 años, hasta su muerte en 2003, a ayudar a desarrollar la presencia mundial que el Grupo Techint tiene en la actualidad.

Cuando Roberto Rocca sucedió a su padre en 1978, Techint era un grupo con 15 mil empleados, dos instalaciones de fabricación de acero en Argentina y un negocio internacional de ingeniería y construcción, concentrado principalmente en América Latina. En los años siguientes, sería responsable del crecimiento de las actividades industriales de Techint a través de una serie de inversiones en acerías y en investigación y desarrollo.

En la década de 1990, las actividades de tubos de acero de Techint se expandieron con la incorporación de Tamsa, en México, y Dalmine, en Italia. En 1996, Roberto Rocca se convirtió en Presidente de esta última.  Después de estas adquisiciones, en primer lugar se incorporaron otras unidades de producción de acero en Japón, Canadá, Brasil y Venezuela, y más adelante, en 2002, tuvo lugar la creación de Tenaris, que en la actualidad incluye una planta en Rumania y cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York [New York Stock Exchange], al igual que en las bolsas de valores de Milán, Buenos Aires y México. Roberto Rocca fue elegido primer Presidente de Tenaris.

En la década de 1990, Roberto Rocca estuvo al frente de otro importante proyecto de acero: la creación de un polo integrado de actividades de producción de acero plano en torno a Siderar, en Argentina. Con la adquisición de Sidor en Venezuela a fines de 1997, el Grupo Techint se convirtió en uno de los principales actores en el mercado latinoamericano de productos de acero plano y largo. La visión emprendedora de Roberto Rocca fue ratificada algunos años más tarde por la adquisición de Hylsa, un importante fabricante de acero mexicano y la posterior creación de Ternium, que también cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York.
 

En reconocimiento a su visión pionera, en 1999 Roberto Rocca recibió el Premio Willy Korf, el galardón internacional más importante para empresarios en la industria siderúrgica.

A lo largo de su vida, Roberto Rocca demostró una constante preocupación por la educación, y respaldó una variedad de iniciativas dedicadas al aprendizaje en todos los niveles y a la investigación. En vista de ese compromiso y su convicción de que los ingenieros fueron la fuerza para un cambio positivo en la sociedad, los auspiciantes del Programa creen que el Programa Educativo Roberto Rocca es un digno homenaje para el hombre y su obra.