Las prácticas profesionalizantes y las nuevas habilidades del trabajo

Un espacio de aprendizaje que permite vincular a las y los estudiantes con las nuevas habilidades que demanda el mundo laboral. Compartimos las experiencias del programa Gen Técnico en Argentina y de la Escuela Técnica Roberto Rocca en México.

Por Fernando Favaro y Daniel Celaya

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viernes, 27 de mayo de 2022

Nota

Desarrollar el talento de los jóvenes que persiguen una carrera técnica a través de las prácticas profesionalizantes, los prepara sólidamente para el siguiente paso en su trayectoria educativa y laboral. Tanto el programa Gen Técnico en Argentina, como la Escuela Técnica Roberto Rocca de Pesquería en México han logrado establecer con éxito esta posibilidad para las y los estudiantes de sus comunidades.

Gen Técnico Roberto Rocca

Desde Ternium Argentina se busca contribuir con el desarrollo de las comunidades a través del fomento de la educación, la promoción de la excelencia en áreas STEM (por su sigla en inglés: Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) y la mejora de los espacios educativos de las escuelas técnicas.[1]

Desde hace más de 10 años, el programa Gen Técnico, que se implementa a nivel global, ha buscado apoyar a las y los estudiantes (y a sus escuelas) de carreras técnicas, a lograr una mejor transición al siguiente nivel educativo, a la industria o al emprendimiento. Uno de los objetivos fundamentales es fomentar el vínculo entre la escuela y el medio productivo local.[2]

El programa está integrado por diferentes trayectos formativos. Uno de ellos es Gen Técnico Aplicación, que contempla las prácticas profesionalizantes que son implementadas de manera coordinada entre escuela y empresa.

En Argentina, según la ley de Educación Técnica Profesional N° 26.058, las prácticas profesionalizantes son parte de una currícula y deben contar con un mínimo de 200 horas[3]. En este período, las y los estudiantes llevan a cabo un proyecto o una lista de tareas vinculadas a un área de la empresa.

Desde 2010, han realizado las prácticas profesionalizantes en Ternium Argentina 989 estudiantes de las Escuelas Secundarias Técnicas de las ciudades de San Nicolás y Ramallo. De estos, el 80% cursó la especialidad de Electromecánica, el 10% la de Electrónica, el 7% la de Química, y el 3% la de Informática.

Para el año 2022, se prevé que serán 150 las y los estudiantes que realizarán prácticas profesionalizantes en Ternium Argentina, que representan el 50% de la matrícula de estudiantes del 7° año de las escuelas técnicas de la especialidad de Electromecánica de San Nicolás y Ramallo.

En estos años hemos visto que el aprendizaje es “de ida y vuelta” pues ha generado en las y los tutores de planta una motivación extra, que trasciende lo estrictamente profesional. Incluso, varios de ellos han solicitado, de forma espontánea, capacitación para el desarrollo de las llamadas “habilidades blandas”. A partir de esta inquietud, se realizaron dos encuentros educativos sobre aspectos pedagógicos de las prácticas y un nuevo enfoque acerca del acompañamiento a las y los estudiantes.[4]

La implementación de las prácticas comienza cuatro meses antes del inicio formal de las mismas, con el proceso de selección por parte de la empresa. Ésta es considerada una instancia de vivencia y aprendizaje, ya que las y los estudiantes deben realizar un examen psicofísico donde se evalúan capacidades como: razonamiento verbal, razonamiento numérico, razonamiento mecánico, nivel de atención y nivel de concentración. Además, las y los postulantes participan de instancias de evaluación grupal.

En el año 2019, el 68% de las y los estudiantes de las escuelas técnicas de San Nicolás y Ramallo que realizaron la evaluación psicotécnica, reunieron las aptitudes esperadas para el perfil, mientras que en el mercado lo hizo el 60% de los postulantes.

Una vez aceptados como practicantes de la empresa, las y los jóvenes que ingresan a trabajar en las distintas áreas participan de una inducción, a fin de tener un primer acercamiento a los procesos de producción y a los productos de la planta. Además, se abordan temas de seguridad e higiene industrial.

Las principales áreas involucradas son Ingeniería y Mantenimiento, con tareas que prevén la inspección de equipos, la conceptualización y resolución analítica de problemas y los trabajos al pie de máquina.

Al finalizar las prácticas profesionalizantes, las y los tutores evalúan si los estudiantes cumplen con las normas de seguridad e higiene; si aplican las especificaciones requeridas en temas de calidad; si dominan los conocimientos técnicos especializados; si demuestran la capacidad de entender y realizar la tarea, y si cumplen con los objetivos asignados con responsabilidad.

Además, las y los practicantes realizan, junto al resto de los estudiantes del 7° año de las escuelas técnicas de San Nicolás y Ramallo, las evaluaciones estandarizadas de matemática, mecánica, electrónica y electricidad, para evaluar estos conocimientos técnicos en el último año de su escolaridad.

La empresa presenta a cada escuela un reporte con los resultados, para que la institución pueda contar con información que le permita aplicar la mejora continua en sus planes de estudio. En el año 2021, las y los estudiantes de las escuelas técnicas atendidas, superaron el STD del grupo de control establecido para dichas evaluaciones de conocimiento.

Ese mismo año, el área de Empleos de Ternium realizó un informe sobre el rendimiento de las y los postulantes en las evaluaciones de ingreso a la empresa. El reporte recomienda priorizar el ingreso de jóvenes que provengan del programa Gen Técnico como fuente de reclutamiento, porque obtuvieron los mejores resultados. De hecho, el 83% de ellos fueron calificados como “top performer”.

Uno de los propósitos más importantes de las prácticas profesionalizantes es acercar a las y los estudiantes de las escuelas técnicas al mundo industrial. El aprendizaje en el lugar de trabajo implica una trama virtuosa de actores en los que se construyen aprendizajes significativos. La experiencia de las y los jóvenes de ingresar a planta, trabajar en la línea de producción, al lado de las máquinas, marca una diferencia en el acceso posterior a puestos de trabajo.[5]

Así, las prácticas profesionalizantes se vuelven fundamentales en la formación técnica, por eso el desafío hacia adelante es vincularlas con las nuevas habilidades del trabajo.

Los trayectos formativos de Gen Técnico están fundados en enfoques que impulsan el aprendizaje activo, y en especial, el Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP). Estos enfoques integran nuevas competencias para el trabajo, como la autogestión, la iniciativa y el trabajo en equipo. También integran la educación STEM y las tecnologías de la industria 4.0, acercando a las y los estudiantes al desarrollo de habilidades fundamentales para la formación técnica y, a su vez, para las prácticas profesionalizantes, y para la vida.

Desde este programa se busca también que las y los estudiantes desarrollen un pensamiento crítico para resolver problemas. Se hace, por ejemplo, en actividades como el Gen Técnico Makers (Hackathon de ideas sobre problemas reales de la planta).

Con estas nuevas perspectivas, se estableció una alianza con la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional San Nicolás y FESTO para abrir un Centro de Entrenamiento en Electromecánica y PLC. Estos centros de entrenamiento tienen el equipamiento tecnológico y cuentan con una metodología de trabajo hands on (manos a la obra).

Con el objetivo de que las y los estudiantes cuenten con los fundamentos para perseguir una carrera técnica, Gen Técnico cuenta con el Trayecto de Matemáticas[6]. En el caso de las prácticas profesionalizantes, lo que se busca es que puedan resolver problemas del trabajo, formulando y aplicando la matemática.

Escuela Técnica Roberto Rocca Pesquería

En 2016, en México, se inauguró la Escuela Técnica Roberto Rocca (ETRR) para formar a estudiantes de nivel secundario en la comunidad de Pesquería, Nuevo León, con pedagogías innovadoras y con tecnología en aulas y talleres.

La ETRR de Pesquería pertenece a una Red de Escuelas Técnicas, que se inició en 2013, con la ETRR de Campana, en Argentina. Esta red busca formar personas íntegras y técnicos de calidad, y a su vez, ser un faro de buenas prácticas educativas de educación técnica en la comunidad. Hoy cuenta con 371 estudiantes que estudian el bachillerato técnico de Mecatrónica y Electromecánica[7].

Uno los principales diferenciadores de la ETRR es la metodología de Aprendizaje Basado en Proyectos, que fomenta la innovación y el trabajo en equipo, el pensamiento interdisciplinario, el desarrollo de las habilidades de la industria 4.0 y los motiva a pensar de diversas formas, desarrollando pensamiento crítico y habilidades comunicacionales. Todo esto, permitiendo a las y los estudiantes resolver problemas de su entorno inmediato y de su comunidad, a partir de lo que a ellos los motiva y les interesa. Además, lo hacen tomando en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas.

La  ETRR busca promover el aprendizaje ligado a la formación de competencias técnicas, y en la normatividad mexicana cada estudiante debe cumplir con 480 horas de prácticas profesionalizantes en su último año de formación. Sin embargo, la mayoría de los 371 estudiantes ha podido realizar sus prácticas profesionalizantes en una empresa, dedicando hasta 920 horas durante su 3er año de formación.

Desde 2016, el 74% de los estudiantes de la carrera de Electromecánica y el 85% de los estudiantes de la carrera de Mecatrónica se han colocado en diferentes empresas de la región tales como Ternium, Denso, Kia, Metalsa, Prolec GE, Rockwell Automation, FESTO y Hershey's, entre otras.

Estas son posiciones muy codiciadas por las y los graduados de las escuelas técnicas de la región, y lograrlo supone atravesar procesos de selección demandantes, que incluyen entrevistas con personal técnico, evaluaciones de liderazgo, cognitivas y técnicas.

Las áreas donde generalmente son asignados son Mantenimiento preventivo y correctivo, Calidad, Inspección y Soldadura. Durante su pasantía en las empresas, son evaluados mensualmente en la realización de las actividades asignadas y al finalizar el período, su responsable asignado en planta califica su desempeño en tres habilidades esperadas en las áreas conceptuales, humanísticas y técnicas. Entre los rubros evaluados se encuentran: comprensión de los objetivos del proyecto, compromiso ético con las actividades, capacidad de comunicación, relación con otros integrantes de la unidad, actitud de servicio, manejo de herramientas técnicas-tecnológicas, dominio de conocimiento técnico, productividad y orden en espacios de trabajo.

Pese a que las escuelas tuvieron que cerrar por la pandemia del COVID-19 en marzo de 2020, se implementó un sistema de enseñanza remota para asegurar la realización de las pasantías en términos de continuidad, calidad, seguimiento y apoyo educativo, tecnológico y nutricional. Así, las y los estudiantes no solo continuaron con sus estudios sino que también realizaron sus pasantías industriales de manera virtual. Convencidos de la relevancia de esta experiencia para nuestros estudiantes, buscamos que en el ciclo escolar de agosto 2020- junio 2021 tuvieran la oportunidad de desarrollar sus prácticas en una modalidad que no necesariamente les requiriera tener presencialidad física en el lugar asignado. Por ello, Ternium incursionó en prácticas virtuales y/o híbridas en áreas como el desarrollo de soluciones a problemáticas detectadas en la operación de procesos o la búsqueda de innovaciones para ser implementadas en diferentes áreas de la empresa. Hoy en día, aproximadamente el 50% de las y los estudiantes realiza sus prácticas bajo esta modalidad.

Este nuevo modelo que llamamos Prácticas de Innovación Tecnológica (PIT)  favoreció el trabajo en equipo, la comunicación por medios digitales, la colaboración, el trabajo autónomo, la creatividad y la motivación de las y los estudiantes, quienes acompañados de docentes y tutores de la industria realizaron diseños, simulaciones, programaciones y prototipos funcionales para responder ante necesidades reales de las empresas.

La relevancia de esta propuesta fue tal, que llevó a la ETRR a presentar este nuevo modelo en una ponencia de innovación del VIII Congreso Internacional de Innovación Educativa del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, uno de los eventos más importantes en materia de innovación educativa en el mundo de habla hispana[8].

En diciembre de 2020, durante uno de los momentos más complejos de la pandemia, Ternium University y el departamento de Talent Acquisition Ternium señalaron en su reporte anual que 7 de cada 10 egresados de la ETRR son aptos para trabajar en Ternium en comparación con el 4.3 de 10 de otras escuelas técnicas de la región. Mencionaron además, resultados destacables en habilidades numéricas y verbales, así como también en habilidades como compromiso, autonomía e iniciativa.

En enero 2022, Ternium University emitió un nuevo reporte diagnóstico del conocimiento técnico a 2454 trabajadores de GMB y Guardias de Argentina, México y Brasil, en las especialidades críticas de mantenimiento: electromecánica, mecánica, mecánica hidráulica, instrumentación, eléctrica, eléctrica-electrónica y automatización. En dicha evaluación participaron 22 egresados de la ETRR, el 90% de ellos aprobó el test y el 70% obtuvo una nota superior al 90%.

Las prácticas técnicas dentro de la ETRR tienen una importancia estratégica muy relevante, dado que contribuyen a la formación integral de las y los estudiantes, generando aprendizaje personal pero sobre todo profesional, permitiéndoles aprender de situaciones reales, consolidar las competencias técnicas enfrentándolos a la realidad industrial vigente, desarrollar habilidades para la solución de problemas y habilidades sociales que son necesarias para incorporarse al campo laboral.

Asimismo, estas prácticas sirven de faro a otras instituciones educativas, fortaleciendo el vínculo entre los actores del proceso de aprendizaje técnico: escuela-industria-sociedad.

Ambas experiencias nos muestran que trabajar con la comunidad genera innovación y mejora continua del sistema educativo y de los programas, lo que deriva en comunidades más resilientes y en mayores oportunidades para todas y todos. Además, las y los estudiantes aprenden a gestionar la complejidad, la especificidad técnica y la interdisciplinariedad que demanda la industria 4.0, lo que se traduce en mejores posibilidades de empleabilidad y, en definitiva, en progreso social. 

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[1] Informe de Sustentabilidad 2020, TERNIUM Argentina.

[2] Gras M. & Córdova C., Modelo Lógico Gen Técnico, junio 2020. Documento Interno, pág. 1

[3] Dalla Valle A., El Programa Gen Técnico de TERNIUM y el rol de las Prácticas Profesionalizantes en la Formación. Ponencia Gen Técnico. Documento Interno, pág. 4.

[4] Ibídem, pág. 8.

[5] Dalla Valle A., El Programa Gen Técnico de TERNIUM y el rol de las Prácticas Profesionalizantes en la Formación. Ponencia Gen Técnico. Documento Interno, pág. 9.

[6] Programa Fortalecimiento de la Matemática 2021, Fundamentos del Programa, julio, 2021. Documento Interno.

[7] Ternium México. (2020). Reporte de Sustentabilidad 2020.

[8] Instituto Tecnológico y de Estudio Superiores de Monterrey (S/F) CIIE: Congreso Internacional de Innovación Educativa.

 

BIOS

Fernando Favaro: es profesional del área de las Ingenierías con una larga trayectoria en el desarrollo e instrumentación de programas de Relaciones con la Comunidad dentro del Grupo Techint. Está  convencido de que la mejor inversión es en Educación, y que el desafío hacia adelante es pensar a través de metodologías innovadoras de aprendizaje apalancadas por las nuevas tecnologías.

Correo: ffavaro@ternium.com.ar

Linkedin: https://www.linkedin.com/in/fernando-favaro-3464b4108/

Daniel Celaya: es profesional de la educación en la Red de Escuelas Técnicas Roberto Rocca (desde Pesquería, México). Cuenta con experiencia en las ciencias naturales, evaluación de las políticas de desarrollo social y empleabilidad de jóvenes estudiantes. Apasionado de la microbiología y la fotografía, pero sobre todo de la educación como factor de cambio en la sociedad.

Correo: dcelayac@ternium.com.mx

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